24 de mayo de 2014

QUE ME QUEMO, QUE ME APAGO

Agua y fuego
 dos jerarquías explosivas.
Quizás son...
El evidente lenguaje
 de la pasión.
Los extremos que juntos
desbocan
 transforman,
arrasan.
El fuego;
 ansioso
chispeante
 arrogante.
El agua;
 traviesa lo provoca
sabe que lo controla.
Lucha enrolada,
dos energías
que ansían unir
deseos y pasiones.
Un juego con
sumiso dominante.
Y vuelta a empezar.
Amantes perfectos
Donde el limite...
Es el final.

              Anna B. Pellicer

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